Resumen por Agustín Rogelio González
Varela
Bajo la modalidad de estudios en línea,
el proceso educativo es concebido como un proceso de aprendizaje más que de
enseñanza.
En esta modalidad, el estudiante es
un actor proactivo, responsable de su propio aprendizaje por medio de su involucramiento
en el proceso para participar en el curso, donde la participación del
estudiante es vital en la construcción del conocimiento.
Se requiere un gran compromiso ya
que el estudiante en línea es quien determina, como, donde, cuando y cuanto
estudia, por lo que la administración es clave para cumplir con las responsabilidades
académicas.
En la educación en línea, el
seguimiento académico utiliza herramientas tecnológicas que permiten monitorear
el progreso y participación del estudiante, si existen dudas, estas pueden ser
compartidas de manera pública o privada, con los pares y el docente, teniendo
en cuenta que la participación es de manera asíncrona y que los estudiantes
participan principalmente con los contenidos.
Estos contenidos utilizan
material recomendado por el programa de estudios y el docente, pero este no es
el único material con el que se cuenta, ya que el internet abre una inmensa
gama de opciones para conseguir información que dará una gran riqueza al
aprendizaje, pero que debe ser procesada críticamente para validar su
fiabilidad.
Al estudiar en línea, se deben
desarrollar habilidades interpersonales, que son la identificación, interpretación,
reconocimiento, control y manejo de las emociones, para ser capaces de
identificar, comprender y responder ante diversas circunstancias para saber entender,
comprender, responder y tratar a los demás para influir positivamente, motivar,
inspirar, trabajar en equipo, y mejorar la comunicación.
En cuanto a los retos, se debe adoptar una actitud crítica
y creativa frente a las TIC, participando activamente; cuestionar, replantear, investigar
e idear formas para descubrir y generar nuevas oportunidades para obtener más
conocimientos, adaptándose a entornos cambiantes utilizando la creatividad, comunicación
y colaboración para resolver problemas, y para esto es clave la comunicación escrita,
por lo que se deberá optimizar el uso de la gramática, sintaxis y semántica.